Y lo que faltaba: el portaviones. El portaviones de Trump dirigido a Maduro para que lo entiendan Petro y Sheinbaum complica más los enredos producidos por la cantidad de manos (o de pies, como suelen decir amigos españoles) que intervienen en los juegos de poder al interior de la coalición dominante. Una coalición, ésta, en la que las noticias suelen incluir los intereses y las pugnas del crimen organizado. Para sólo hablar de los temas que encabezan la conversación nacional, dos de ellos podrían resumir, portaviones aparte, el incesante crujir del engranaje de la nomenklatura de la llamada cuarta transformación. Estos temas serían los desfiguros para acomodar la fecha del referéndum revocatorio de la presidenta y la inmovilidad del intocable complejo político criminal de Michoacán con que se pretende acotar la crisis de los asesinatos del alcalde de Uruapan y del líder de los productores limoneros de la Tierra Caliente.
