Vejez. Ser viejo. Hablar de la vejez. Hablar de mi vejez en primer término. Si mi admirado amigo y maestro, don Armando Fuentes Aguirre habla de abuelos y abuelas, pues caray, yo, escritor desgarbado y deslenguado, hablo de lo que sé: mi vejez. Que nadie se sienta aludido por favor. Su servidor es el único y principal ejemplo de lo que no se debe de hacer en la vejez. Insisto, así soy y no voy a cambiar. Menos en el invierno de mi vida.
