La digitalización de México ha traído múltiples beneficios, tantos como aspectos nocivos. Entre estos últimos destaca el uso de las redes sociales por la delincuencia organizada para reclutar sicarios y expandir las redes de trata (también utiliza escuelas, parques y otros espacios públicos).
En otras ocasiones he comentado la manera en que TikTok difunde anuncios de reclutamiento. Existen etapas previas. Una de las más preocupantes es cómo se siembra en niñas, niños y jóvenes la idea de que el consumo de narcóticos, el uso de rifles de asalto, la vida violenta y el trato a las mujeres como objetos son totalmente legítimos. En este trayecto destaca la plataforma YouTube.

