Salí de Piedras Negras a los 17 años y viví en la Ciudad de México otros 17. La capital de la República tiene un lugar muy especial en mi corazón; es mi segunda casa y, con todos sus problemas, una de las mejores ciudades del mundo. Dicho lo anterior, el término “chilango-centrismo” no hace referencia ni a la ciudad como tal ni a su gente.
“Chilango-centrismo” busca describir a un grupo de personas que incluye a la alta burocracia federal, a los líderes de opinión, dirigentes de los partidos políticos, medios de comunicación y muchos integrantes del sector privado. Es esta noción, esta convicción que tienen estas personas, de que sus recetas, ideas, políticas o estrategias para atender los retos y problemas del país entero son las mejores, las únicas y, por supuesto, muy superiores a cualquier otra que pudiera surgir desde la provincia y para la provincia misma.

