Votos invisibles

Hay decisiones que no pasan por la urna y, sin embargo, pesan más que muchas elecciones. No requieren credencial ni casilla, no se anuncian en campañas ni se cuentan en la noche de resultados, pero se ejercen todos los días, en cada gesto, en cada preferencia, en cada silencio.

Vivimos votando. No solo como ciudadanos de un país, sino como habitantes de una cultura, como custodios —o traidores— de ciertos valores.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí