La recta final del año no solo implica balances personales y financieros, también marca el inicio de la planeación fiscal rumbo a la próxima declaración anual ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Para miles de contribuyentes, este periodo representa la oportunidad de reducir legalmente la carga impositiva mediante las deducciones personales.
Aprovechar estos beneficios fiscales exige orden, previsión y, sobre todo, el cumplimiento estricto de los requisitos que establece la autoridad. Uno de los puntos más relevantes es la correcta emisión y conservación de las facturas electrónicas (CFDI), sin las cuales los gastos no pueden ser considerados deducibles.
