
Para muchas personas, el último acto del día consiste en revisar mensajes, navegar por redes sociales o ver algunos videos antes de apagar la luz. Aunque parece una actividad inofensiva, expertos en salud han advertido que esta práctica podría estar afectando más de lo que se cree.
El uso de dispositivos electrónicos durante la noche se ha convertido en una de las principales causas de alteraciones del sueño en la era digital. La exposición prolongada a las pantallas justo antes de dormir puede interferir con los procesos naturales que preparan al organismo para el descanso.


