CDMX.- La caída de Luisa María Alcalde de la dirigencia nacional de Morena fue consecuencia de los desplantes y excesos de Arturo Ávila, su pareja sentimental, así lo asegura el periodista Carlos Loret de Mola.
En su columna Historias de Reportero, expone que Ávila operaba como “dirigente de facto” del partido, incluso negociando candidaturas, lo que “hartó a la presidenta” Claudia Sheinbaum.

