
Usted y nadie más me ha pedido regresar a varias aristas las cuales hemos tratado al hablar y escudriñar a Dios y su hijo sobre la tierra, el maestro Jesucristo. Una de esas aristas es tratar a Jesús, el de Nazaret, bajo el palio de sus cualidades humanas. Muy humanas, por cierto.
Este será un tríptico. Apenas tres columnas, tres textos; mustias palabras para acercarnos en tres etapas a ese ser entre divino y terreno llamado Jesucristo. De él se han escrito obras, volúmenes con ingentes folios, tratados completos. Su bibliografía es tan vasta, que apenas tres columnas sabatinas para deletrear su nombre, carácter y personalidad, lo cual ya iniciamos antes, serán poco o nada.


