El ovnibus… y la crisis del transporte público en Saltillo

Una luz púrpura se acerca cada vez más hacia donde estoy. El miedo paraliza mis piernas y es inútil tratar de huir. Agarrado al poste de aquella esquina -cual si fuera Lorenzo de Monteclaro– espero lo peor mientras el objeto luminoso no identificado está cada vez más cerca.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí