La democracia que se construye en voz alta

México vive un cambio que va mucho más allá del relevo en la dirigencia de Morena, donde Ariadna Montiel sustituye a Luisa María Alcalde. Lo que está ocurriendo es más profundo y más esperanzador: una ciudadanía que se politiza, que pierde el miedo a hablar, que rompe con décadas de silencio impuesto. Durante el largo periodo del PRI había una frase que se repetía en reuniones de amigos y en sobremesas familiares: “Para llevar la fiesta en paz, no hablemos ni de religión ni de política”. Detrás de esa cortesía había miedo: miedo real a las represalias del poder, a la corrupción protegida por la prensa cómplice, a un sistema que castigaba con saña al que se atrevía a señalar.

Hoy esa frase ya no funciona. La gente discute política en los mercados, en las cenas, en las redes sociales. Y eso, aunque a veces nos incomode por su tono, es una conquista enorme.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí