El actor Enrique Rambal se convirtió en una figura inmortal del cine mexicano al protagonizar El Mártir del Calvario (1954), una de las películas religiosas más vistas durante la Semana Santa en México. Su actuación como Jesús de Nazareth marcó un antes y un después en la representación de la figura cristiana en el séptimo arte.
La cinta, dirigida por Miguel Morayta y presentada en el Festival de Cannes, es considerada una joya del Cine de Oro en México. Con una narrativa que recorre los pasajes bíblicos desde la predicación hasta la resurrección de Cristo, la película sigue siendo un clásico que une fe y arte cinematográfico.
