
Se discutía qué tequila es el mejor. Alguien recordó la sabida expresión según la cual el mejor tequila es el que más te gusta. La frase tiene un gran contenido de verdad. Sucede que un tequila de precio reducido, o medio, te gusta mucho, mientras que otro con precio de coñac no te satisface. “Compro tequila, no botella” –decía un conocedor haciendo alusión a los lujosos pomos en que esos tequilas caros son vendidos.
En aquella conversación que digo oí una frase que me pareció sumamente razonable. Cuando a un buen bebedor le preguntamos cuál, a su juicio, es el mejor tequila, él respondió con una frase que es para ser inscrita en bronce eterno o mármol duradero:


