
La Corte Suprema de EU, bajo el liderazgo de John Roberts, se dispone a dar un paso crucial que podría aumentar significativamente el poder de la presidencia. Este lunes se argumentará un caso que busca revocar el fallo unánime Humphrey’s Executor de 1935, el cual limitó la autoridad ejecutiva, prohibiendo al presidente destituir sin causa a los jefes de agencias federales independientes, como la Comisión Federal de Comercio (FTC).
Esta acción es un objetivo central del movimiento legal conservador, que defiende una visión expansiva del poder conocida como el ejecutivo unitario. Los defensores argumentan que, según la Constitución, las agencias federales responden directamente al presidente, lo que incluye la capacidad de destituir a sus líderes a voluntad. La jueza liberal Elena Kagan ha señalado que los conservadores de la corte parecen “ansiosos por emprender esa acción”.
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El caso se centra en el despido de Rebecca Slaughter de la FTC por parte del presidente Donald Trump. Este caso tiene implicaciones para otros funcionarios que Trump ha intentado destituir en agencias como la Junta Nacional de Relaciones Laborales. El Departamento de Justicia argumenta que Trump puede despedir a los miembros de la junta por cualquier razón para llevar a cabo su agenda, afirmando que el precedente de 1935 siempre estuvo “flagrantemente equivocado”.


