El Día de Muertos es un momento en que la cocina se convierte en protagonista. La comida que se coloca en los altares no solo busca agradar a los difuntos, sino también reflejar la riqueza de la gastronomía mexicana. Las recetas pueden ir desde preparaciones sencillas hasta platillos elaborados que requieren tiempo y dedicación, permitiendo a cada familia incorporar su estilo y tradición.

