CIUDAD DE MÉXICO- La misa en la Iglesia de Jesús Nazareno rara vez atrae a suficientes feligreses como para llenar más de unas cuantas bancas. Afuera, bajo los vitrales rotos, se acumula la basura. Las personas sin techo de Centro Histórico de Ciudad de México hacen sus necesidades fisiológicas a su sombra.
