Una elección más a diputados locales se acerca y llega a mi mente nuevamente la pregunta de siempre: ¿Por quién votar? Aunque normalmente voto tomando más en cuenta el perfil del candidato que el partido, cada proceso electoral no deja de ser una oportunidad para manifestar mi apoyo o repudio a un partido político.
Si bien yo voté por José Antonio Meade en la elección presidencial de 2018, el pueblo creyó mayoritariamente que era tiempo de optar por el cambio que prometía Morena. Hoy a la distancia vemos que por desgracia ese viraje en la voluntad popular ha sumergido a México en una crisis económica, de seguridad, de salud y en una pérdida de las instituciones que durante décadas fueron anheladas por millones de mexicanos.

