No sé si usted sea un obsesivo de los recuerdos como aquí, su amigable columnista, pero yo me acabo de pasar un par de horas de intensa búsqueda tratando de precisar en tiempo y lugar una desafortunadísima cita del Presidente de la República justo en el umbral de la era digital, en los albores del nuevo milenio y en el ocaso de su sexenio:
