Ahora la amenaza viene por las exportaciones de México hacia la tierra del Tío Sam, del gravamen al acero y el aluminio, que barbaridad tan bárbara de este personaje que se soltó la cabellera oxigenada para seguir aplicando a diestra y siniestra sus arancelitis, importándole un bledo los daños y consecuencias que provocará con tales impuestos, que ya se frota las manos para impnerlos, y que según ÉL, colocar en cintura a todos las países para que se ajusten a sus “condiciones” brutales.
