
El pequeño respiro para la Presidenta es de oro; por principio de cuentas, va descansar un poco y tendrá un destrés, tan necesario al pasar por unos momentos complejos y difíciles, que superó, con fuerza y dignidad, y que de aquí en adelante tendrá que superarse al máximo, para volver a salir con banderas desplegadas el mes que entra, en que se cumplirá el plazo fijado de la pausa, cuyos minutos, horas y días se irán como agua, y los tiene que aprovechar para volver a quedar bien, frente a “sus” gobernados.


