Hace días, a Claudia sin querer, se le soltó la lengua, al expresar un término, que en realidad se lo tomaron a pecho y que fue cuando dijo: tenemos que tomar precauciones y sobre todo, se le acusó de atizar las manifestaciones en los Ángeles, que los gringos desvirtuaron y lo consideraron como una agresión o amenaza, y para pronto Trump le echó encima a la pedante de su secretaria de Seguridad, para que la atacara y le contestara en forma agresiva y grosera, por una palabra que “mal” interpretaron.

