Él, según se fue aparentemente, pero realmente se encuentra sentado detrás del trono, vigilando con ojo de Águila, para que todo se realice como se lo ordenó a la señora Presidenta, y lo haga al pie de la letra, sin cambiar ni una coma, y en unas horas se hará realidad una de sus órdenes cumbre, que es la madre de todas las votaciones, y es la farsa de farsas, la votación judicial, la que no se sabe cómo empezará, y que aquí entre nos, se hará a “tientas” y a ciegas.

