En Saltillo, la devoción a San Judas Tadeo es profunda y respetada, pero este sábado un joven llamado Jesús Alexander N. se atrevió a profanar esa fe al sustraer la figura del santo de un domicilio en la colonia Óscar Flores Tapia. Lo que quizá no imaginó es que, más allá de la ley humana, también la justicia divina lo alcanzará, pues la tradición popular asegura que quien roba una imagen sagrada tarde o temprano recibe el castigo de Dios.
