Pasajeros de un autobús de la ruta Saltillo-Ramos Arizpe vivieron minutos de terror cuando, en plena marcha, la llanta trasera izquierda de la unidad 22 de la ruta trans municipal se desprendió, poniendo en riesgo sus vidas.
Pasajeros de un autobús de la ruta Saltillo-Ramos Arizpe vivieron minutos de terror cuando, en plena marcha, la llanta trasera izquierda de la unidad 22 de la ruta trans municipal se desprendió, poniendo en riesgo sus vidas.