
El consultorio de Odeth está lleno de luz. En los estantes hay velas de colores, aceites, frascos de esencias y plantas que crecen entre piedras y cuarzos. “La gente llega porque cree que por estas fechas todo surte más efecto”, comenta, sentada junto a una mesa iluminada por la reflexión de la luz natural. “Pero no es la fecha, es la intención”, dice.


