
La reforma electoral que impulsa Morena representa un golpe de Estado fraguado desde el Congreso de la Unión y un intento autoritario para mantenerse en el poder más allá de 2030, afirmó el diputado federal por Coahuila, Rubén Moreira Valdez, quien advirtió que el oficialismo no está dispuesto a perder el control político ante el deterioro de la situación económica del País.
El legislador priista, originario de Saltillo y coordinador parlamentario, sostuvo que las finanzas públicas atraviesan un momento crítico y que no existe estabilidad económica, por lo que —dijo— el partido en el poder busca acabar con la autonomía de los órganos electorales y debilitar a los partidos políticos bajo el argumento de que resultan demasiado costosos.
TE PUEDE INTERESAR: Protagoniza Tania Flores altercado en evento de Rosca de Reyes en Plaza de Armas de Saltillo
Moreira Valdez alertó que estas medidas tendrían consecuencias graves para la democracia, ya que abrirían la puerta a que el narcotráfico financie campañas electorales o, en su defecto, que solo personas con grandes recursos económicos puedan competir por cargos de elección popular.“Con tal de perpetuarse en el poder, quieren destruir cualquier posibilidad de competencia real”, señaló.
El exgobernador de Coahuila subrayó que en Morena existe una clara intención de eliminar a la oposición en las cámaras legislativas, debido a que les resultan incómodos los diputados y senadores con experiencia que cuestionan decisiones, exhiben errores y exigen rendición de cuentas.
“A ellos les gustan los diputados de Morena que, en su mayoría, no han presentado ni una sola iniciativa; que repiten discursos hechos por inteligencia artificial y presumen ocurrencias. Por eso quieren eliminar la representación proporcional, para tener un Congreso como el de Maduro, donde el 90 por ciento de los diputados responden al régimen y solo el 10 por ciento son oposición”, acusó.


