Con edificios reducidos a montañas de concreto, personas intentando sacar de los escombros a sus seres queridos y un ambiente cargado de tristeza, así luce Venezuela tras ser azotada por dos fuertes terremotos la tarde del miércoles 24 de junio.
En cuestión de segundos, la tierra se sacudió dos veces y eso bastó para que numerosos inmuebles colapsaran. Sin embargo, especialistas explican que la destrucción no obedeció únicamente a la intensidad del movimiento telúrico.

