
La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra Ibarra, pasó de impulsar la intervención del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU a descalificarlo públicamente al acusarlo de “injerencista” y rechazar sus conclusiones.
En los primeros años de su gestión, en 2020, la CNDH no sólo avalaba la intervención internacional, la promovía.


