La víspera de la inauguración de la Copa Mundial 2026 en la Ciudad de México estuvo marcada por algo más que la expectativa futbolística. Diversos colectivos sociales intentaron acercarse al Estadio Ciudad de México (Azteca) para visibilizar sus demandas, pero se encontraron con el despliegue de seguridad denominado “Última Milla”, un perímetro especial diseñado para resguardar los accesos al inmueble donde se celebrará el partido inaugural.
Entre los grupos que salieron a las calles destacaron las madres buscadoras, quienes encabezaron una movilización para exigir avances en la localización de personas desaparecidas. Con fotografías, mantas y consignas, los participantes insistieron en que el evento deportivo más importante del mundo no debe eclipsar una de las crisis humanitarias más sensibles que enfrenta el país.

