Novatadas, abusos físicos y mentales, amenazas, bullying y hasta decesos han marcado a las llamadas escuelas militarizadas que operaban en distintas partes del país y que la Secretaría de Educación Pública (SEP) decidió clausurar tras la muerte de una alumna de 13 años en un plantel de Ciudad Madero, Tamaulipas.
En abril de 2025, un menor de 13 años de edad, llamado Erick, murió en un campamento militar organizado por la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc, con sede en la Ciudad de México, en un predio de la comunidad de Felipe Neri, municipio de Tlalnepantla, al norte del estado de Morelos.

