Entonces un arquitecto decide ayudar a reconstruir una casa prácticamente destruida por las inundaciones. Resulta que la casa está en un fraccionamiento junto al Campestre, una área al norte que sufre en tiempos de lluvias fuertes, pero que es un lugar que se contempla de “ricos”. Resulta que si los “ricos” no confiaran ciegamente en quienes quieren aprovecharse de su “riqueza”, Saltillo hubiera crecido de distinta manera. Eso lo explica el arquitecto. Pero el problema, para algunas personas, es que alguien decida ayudar a gente que tiene dinero, que decida reconstruir una vivienda que parecería que era o que iba a ser lujosa, a ciertos estándares. Ha sido fuertemente criticado por ayudar a gente que se supone que no necesita ayuda.

