
Nelson, migrante venezolano no sabía si regresar a Monterrey o Ciudad de México. Santiago, migrante de 19 años, pidió dinero prestado para llegar a la frontera y el 20 de enero ya no supo cómo regresar. Joana, una migrante cubana, esperó cinco meses para solicitar asilo y se sintió paralizada al recibir la noticia de que su cita para pedir asilo fue cancelada. Andrés, migrante colombiano, quería llegar a Virginia, pero quedó varado en Piedras Negras sin saber qué hacer.


