Durante años, la conversación sobre inteligencia artificial en el entorno corporativo giró en torno a pruebas piloto. Ensayos controlados, métricas preliminares y promesas futuras. Ese discurso, según ejecutivos de Google, quedó atrás.
“Han superado el piloto. La fase experimental quedó atrás”, afirmó Thomas Kurian al abrir el anuncio. La frase no es menor: redefine el momento actual de la tecnología. Ya no se trata de explorar si la IA funciona, sino de cuántos sistemas autónomos puede integrar una empresa en su operación diaria.

