La tensión diplomática sube de tono entre México y Estados Unidos. El conflicto y las declaraciones se están volviendo peligrosamente confrontativas justo en la ronda de conversaciones para sacar adelante el T-MEC versión descafeinada que estará sujeto a revisiones periódicas para no soltar la presión hacia el gobierno mexicano.
Las últimas semanas han sido muy desafortunadas para la administración de Sheinbaum, donde se ha perdido la cabeza fría y se han abierto frentes simultáneos de crisis que ya son parte de su paisaje caótico.

