CDMX.- La Cuarta Transformación está siendo víctima de la traición a su propia narrativa fundacional, legitimada en la promesa de ser “moralmente distinto” al viejo régimen, señala el periodista Raymundo Riva Palacio hoy en su columna “Estrictamente Personal
En su análisis, el editorialista plantea que el desgaste que padece el partido en el poder no ha sido causado por la oposición ni por presiones externas, sino que viene desde adentro, es decir, de la conducta de sus propios cuadros, cuyas acciones exhiben soberbia y privilegios que antes condenaban.
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“Lo que antes condenaban, ahora se lo apropiaron”, apunta el analista, quien añade que “la crítica los devora sin que puedan sacudirse el desprecio y descrédito que los baña; un búmeran de la estigmatización que impulsaron por años, que se ha estrellado en sus caras”.
El periodista expone los más recientes comportamientos de personajes como el ministro presidente Hugo Aguilar Ortiz, con asistentes limpiándole los zapatos, y la legisladora Andrea Chávez por el salón de belleza del Senado.
Además de la jefa de gobierno, Clara Brugada, quien demandó el silencio de los medios, “desesperada porque la alteración de sus cifras sobre inseguridad no pueden modificar la percepción de su desgobierno”; así como el caso de la gobernadora Layda Sansores, quien ha convertido a Campeche “en el nido de algo que Morena decía no ser: autoritarismo envuelto en retórica de justicia”.
