La inauguración de la Copa del Mundo 2026, prevista para el 11 de junio en el Estadio Azteca (renombrado como Estadio Banorte y Estadio Ciudad de México), podría estar en riesgo a pesar de que la FIFA sigue manteniéndolo oficialmente como sede del primer partido.
Aunque el Gobierno de México asegura que los 13 partidos asignados al país están garantizados, reconocen que la ceremonia inaugural “sí es un tema que podría estar en riesgo”, según fuentes citadas por ESPN.
El evento inaugural es uno de los más relevantes del torneo, con una audiencia estimada en más de 550 millones de personas, y su posible cambio de sede genera preocupación.
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Si bien la FIFA no ha elaborado un “Plan B” y sigue considerando al Estadio Azteca como sede oficial, existe un elemento legal importante: los contratos firmados por México en 2018 permiten al máximo organismo del futbol reubicar cualquier partido o evento sin enfrentar demandas o reclamaciones legales por parte del país anfitrión.
Uno de los principales factores que amenazan la inauguración en el Azteca es el conflicto legal con los propietarios de palcos.
Aproximadamente 3 mil afiliados a la Asociación Mexicana de Titulares de Palcos y Plateas alegan que tienen contratos a 100 años, firmados desde los años sesenta, que les otorgan acceso libre a sus espacios en cualquier evento, incluyendo el Mundial.
No obstante, FIFA exige el control total del inmueble durante la Copa del Mundo, lo que ha desencadenado demandas ante la Profeco y la amenaza de acciones legales colectivas.
“Estamos dispuestos a que se pierda la inauguración y todo si no llegamos a un acuerdo”, declaró Roberto Ruano, representante de los palcohabientes.
Aunque la FIFA no está involucrada directamente en este conflicto —ya que la obligación de resolverlo recae en los administradores del estadio—, la falta de resolución podría generar un entorno legal y logístico inviable para la realización del evento en este recinto.
En paralelo, las obras de remodelación del Estadio Azteca siguen en marcha. El Grupo Ollamani, a cargo del proyecto, afirma que todo estará listo a tiempo.
De hecho, la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, anunció que el inmueble reabrirá el 28 de marzo de 2026, permitiendo una prueba con un partido de alto perfil, probablemente con la Selección Mexicana, antes del Mundial.
En materia de seguridad, el gobierno federal asegura estar preparado, con protocolos reforzados contra amenazas terroristas y del crimen organizado, en coordinación con Estados Unidos y Canadá.
Pese a estos esfuerzos, la sombra de la incertidumbre persiste. La disputa legal por los palcos y la presión por cumplir con los plazos de remodelación, sumados a las facultades legales de FIFA para modificar la sede, mantienen en entredicho el sueño mexicano de abrir su tercer Mundial en el Estadio Azteca.
Con información de ESPN

