
Había una gran expectativa. ¿Qué iba a decir Hernán Bermúdez Requena una vez en poder de las autoridades? ¿El considerado líder del cártel de La Barredora y secretario de Seguridad de Adán Augusto López iba a “empinar” a su jefe? ¿Buscaría un acuerdo para ser testigo colaborador a cambio de “soltar la sopa” sobre el exgobernador de Tabasco, exsecretario de Gobernación y hoy coordinador de los senadores de Morena? ¿Se mantendría callado, en un pacto de silencio muy al estilo de la mafia, confiando en que algún día las aguas se asentarán?


