Gracias por todos sus comentarios y apostillas. Los agradezco. Lea usted lo siguiente lector: “Dios disfrutaba en compañía del Señor… y los demás pastorcillos de vacas, y a veces se sentaba con ellos sobre la misma losa. Allí sentados comían alimentos simples como arroz, dal, verduras, pan y requesón que habían traído de sus casas y que compartían fraternalmente”.
“Las vacas que entraron al bosque con el Señor se movían lentamente por el peso de sus ubres cargadas de leche. Pero cuando el Señor las llamaba por sus nombres específicos, de inmediato prestaban atención, y mientras se apresuraban a llegar a él, sus rebosantes ubres derramaban leche por todo el suelo debido al afecto que le tenían al Señor”.

