Las adaptaciones cinematográficas de libros pueden ser un tema delicado para la comunidad literaria. Ya sea que se relacione con la falta de coincidencia del color de ojos entre el personaje ficticio y el actor, la eliminación completa de los personajes que impulsan la trama, vuelven inevitable que haya algo de discordia. Sin embargo, puede ser una buena idea recordarnos que una adaptación de texto a pantalla es solo eso: una adaptación, lo que también significa una interpretación.

