En las mesas de seguridad trilaterales de los anfitriones para la Copa del Mundo del próximo año, la gran pregunta es: ¿cómo puede un país inseguro proveer seguridad? La inquietud tiene que ver exclusivamente con México, en el entendido de que un cambio de sede está fuera de discusión. El foco no está en la Ciudad de México ni en Monterrey, sino en Guadalajara, epicentro de la inquietud trinacional. Los escenarios tomarán tracción después del viernes, cuando se decida qué países jugarán en los grupos cuyas sedes serán esas ciudades, aunque sin importar cuáles estarán concentrados en Guadalajara, donde opera el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que ha elevado su capacidad de fuego de manera cualitativa con la utilización regular de drones.
