
SHANGHÁI- Según imágenes de satélite y análisis de inteligencia divulgados por ese rotativo, las obras comenzaron el año pasado a unos 30 kilómetros al suroeste de la capital china y se expanden por un terreno superior a unos 6 kilómetros cuadrados, lo que lo convertirían en el mayor centro de mando militar de todo el mundo.


