
Con 24 años de diferencia, el expresidente Felipe Calderón y Joaquín El Chapo Guzmán coincidieron en señalar los presuntos vínculos del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, con la organización criminal de los hermanos Arellano Félix.
Primero, en junio de 1993, Guzmán Loera señaló de manera directa al entonces gobernador Ernesto Ruffo de mantener nexos estrechos y otorgar protección oficial a los Arellano Félix.


