“Tiempo real”, dicen los jovenzuelos hoy en día. Comunicación en tiempo real. ¿Qué jodidos es eso? Lo bien cierto es lo siguiente, estimado lector: estoy jodido en tiempo real, en el aquí y en el ahora, debido a mi vida de galán de barrio pobre. La mitad de mi existencia –amorosa (sobre todo), de escritor y laboral– está en Monterrey. Mitad de todo. Pero sobre todo, amo a las regiomontanas, no a las saltillenses.
Soy “galán de periferia”, en feliz ocurrencia de don Gerardo Blanca Guerra. Mi vida se ha complicado en el invierno de mi existencia. Sigo viendo a mi güera, la camarera Jazmín; la quiero. Ella a mí me dice lo mismo, pero temprano o tarde me va a botar y me va a dejar por un modelo más reciente. Es decir, un joven igual a ella, los cuales la siguen en parvada. En una de las últimas ocasiones intercambiamos el diálogo siguiente…

