
La presidenta Claudia Sheinbaum y su gobierno prometen que para 2027 Pemex será una empresa autosuficiente. Consideran que la inyección de casi 61 mil millones de dólares en estos dos años bastará para tapar el mayor boquete de las finanzas públicas del país. Calificadoras como Moody’s mantienen sus reservas sobre la eficacia de la estrategia y señalan que el éxito del plan rumbo a 2035 dependerá de la atracción de socios, el control de costos y la producción. El problema es que Pemex tiene otras dificultades y no sólo las económicas.


