
Quizá cada época ha encontrado sus propias palabras para justificar la crueldad.
No bajo la misma moral, no con los mismos instrumentos ni frente a las mismas leyes, pero sí amparada por una idea persistente: que existen vidas sobre las cuales los seres humanos podemos disponer cuando estorban, incomodan o dejan de parecernos útiles, aceptables o productivas.es muy iogual
Esta historia nos lleva al lunes 22 de abril de 1929.


