
Bajo una carpa blanca y junto a la tumba de un hermano del “narco de narcos”, Rafael Caro Quintero, cientos de rosas siguen adornando la tumba de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, convertida en un atractivo turístico del cementerio Jardín Recinto de La Paz, en Zapopan, a casi un mes del sepelio del que fuera el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abatido por el Ejército el pasado 22 de febrero.
Como si se tratara de un destino turístico, a ese conocido camposanto privado —ubicado al poniente de Guadalajara— llegan varias personas que caminan hacia el sepulcro fingiendo despiste, como si andando al garete llegaran por casualidad a la tumba que, de por sí, llama la atención por la cantidad de flores que hay en ella.


