
La reducción de la jornada laboral en México ya es una realidad legislativa. Tras más de doce horas de discusión, el pleno de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión aprobó en lo general y lo particular la reforma constitucional que llevará el límite semanal de trabajo a 40 horas, aunque sin garantizar dos días de descanso obligatorio por cada cinco laborados.
La iniciativa fue impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y obtuvo respaldo unánime en lo general con 469 votos. En lo particular, la votación alcanzó mayoría calificada con 411 votos a favor frente a 58 en contra, principalmente de legisladores del Partido Revolucionario Institucional y de Movimiento Ciudadano, quienes buscaban modificar el dictamen para incluir dos días de descanso obligatorio.


