
“Espera tantito, estoy dimorda aún”. Sí, así envié el mensaje. ¿Tú has tenido momentos así? Son los momentos cuando acabamos de despertar, o no tanto, los momentos en que nada tiene sentido aún, en los que aseguramos estar en camino al aeropuerto para un vuelo a Alemania que sale en cinco minutos. Nos falta el proceso de recordar dónde estamos, quiénes somos, qué día es, y tantas realidades más. No siempre estamos en un momento propicio para dar información o responder preguntas. Con frecuencia, yo hablo en el idioma que no corresponde a la persona con quien estoy en el momento. Incluso me ha pasado que despierto, después de una de las rarísimas siestas que llego a tomar, en un ataque de llanto.


