A raíz de que la señora presidente Claudia Sheinbaum Pardo anunció que se desarrollarían las reservas de gas no convencional que tiene México, sobre todo en el noreste del país, se ha desatado una serie de opiniones a favor y en contra de dicha decisión: que si explotar dichas reservas será muy contaminante; que se acabará el agua de las zonas donde se ubican estas reservas; que por qué no más energía renovable como la solar, o la eólica, o la geotermia, e incluso, que por qué no más energía nuclear. Son preguntas válidas y ameritan respuestas.
Para ello es necesario analizar el contexto en que se adopta esta decisión.

