
La radiografía de la seguridad en México parece estar encontrando un punto de inflexión en el Occidente. Este viernes, durante la emblemática conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Marcela Figueroa Franco, presentó datos que invitan a un análisis profundo sobre la eficacia de la intervención federal. Según las cifras oficiales, el Plan Michoacán ha logrado una disminución del 30% en los homicidios dolosos dentro de la entidad, un avance que marca una tendencia a la baja tras una década de desafíos constantes en materia de violencia.
El informe detalló que, al comparar diciembre de 2024 con octubre de 2025, el promedio de asesinatos diarios pasó de 3.48 a 2.45. Esta cifra no es menor, pues coloca al año 2025 con el promedio de incidencia delictiva más bajo de los últimos diez años, superando incluso las métricas de periodos anteriores donde la violencia parecía incontenible. Para la administración actual, estos números no son solo estadísticas, sino el reflejo de una estrategia nacional de seguridad que prioriza la inteligencia y el despliegue territorial por encima de la confrontación directa sin planeación.

